No llegué al mundo del vino a través de la viña, sino a través del almacén. Mi historia empezó entre palets, hojas de ruta y contenedores marítimos. Años en logística internacional me dieron una visión que hoy aplico al sector vitivinícola: cómo llevar un vino del corazón de la bodega hasta una copa en otro continente.

En este artículo te comparto cómo esa experiencia es hoy una ventaja para cualquier bodega que quiera crecer en mercados internacionales.

Entender el vino como un producto… y como una historia

Desde fuera, el vino parece un producto con glamour. Desde dentro, es delicado, sensible al clima, a la temperatura, al tiempo de tránsito. Pero también es una historia embotellada. Un error logístico puede estropear no solo el producto, sino la percepción del cliente sobre tu marca.

Mi paso por almacenes y puertos me enseñó a anticipar problemas: etiquetas mal colocadas, documentos incompletos, condiciones de transporte inadecuadas. Detalles pequeños que pueden costar mucho dinero si no se gestionan bien.

Lecciones clave que aprendí (y que aplican a tu bodega)

  • Cada envío es un proyecto, no solo un paquete: Pensar en la exportación como algo puntual es un error. Cada cliente requiere su documentación, su temperatura, sus tiempos.
  • La documentación es tan importante como el vino: Un packing list con errores puede detener todo en aduanas. El papeleo es parte de tu producto.
  • El Incoterm define tu responsabilidad: Entender lo que firmas en un contrato internacional es clave para evitar sorpresas y calcular bien tus costes.

Casos reales que marcaron mi enfoque

Recuerdo un cliente en Japón que rechazó todo un envío porque las botellas llegaron con leves restos de humedad en el etiquetado. ¿El motivo? El palet no estaba correctamente aislado y pasó por un puerto con alta humedad. Ese error costó miles de euros.

En otro caso, una pequeña bodega de La Rioja se negaba a trabajar con consolidadores porque “querían enviar palets completos”. Cuando les convencí de empezar con grupajes, lograron colocar su vino en cuatro países en menos de un año.

Soluciones prácticas que funcionan

  • Trabaja con un operador logístico especializado en vino.
  • Empieza con pequeños envíos y analiza el resultado.
  • Hazte amigo de los Incoterms. Entiende al menos lo básico.
  • Pide feedback del cliente sobre cómo llegó el producto.

Los importadores valoran la consistencia. Si lo haces bien desde el principio, tu marca ganará mucho más que con una etiqueta bonita.

Una ventaja competitiva silenciosa

Las bodegas ponen el foco en el vino y olvidan cómo llega al consumidor. Saber gestionar un envío con eficiencia es parte del proceso de internacionalización. La logística, bien entendida, es un pilar de tu reputación y éxito.

Ya sabes.

Exportar vino no es solo tener una buena cosecha. Es saber llevarla al mundo sin perder calidad ni reputación. Si vienes de otro sector, tu experiencia puede ser una ventaja. Y si estás en una bodega pequeña, empieza por lo que sí puedes controlar.

El primer paso es decidir que sí quieres salir al mundo.

Porque a veces, el primer paso hacia la internacionalización no está en el vino… sino en cómo lo mueves.

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Soy Miguel!

Wine Trade 360 es un blog creado para bodegas, profesionales del vino y apasionados del sector que quieren entender el negocio desde todos los ángulos: exportación, logística, enoturismo, análisis sensorial y estrategia internacional. Aquí encontrarás guías claras, experiencias reales y consejos prácticos para hacer que tu vino llegue más lejos. Si buscas crecer en el mundo del vino global, este espacio es para ti.